Muchas gracias a tod@s por haberme acompañado en está gran aventura y pueden seguir dejando sus comentarios en los post que se encuentran dentro del blog. Y Recuerden ser FELICES HOY y SIEMPRE!
Happiness ... (A way of life)
domingo, 2 de septiembre de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
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1975
1979
1983
1987
1991
1995
1999
2003
2007
El fotógrafo Nicholas Nixon naturalmente envejeció junto con la mujer y las cuñadas. Aquí se puede percibir claramente algo que intentamos olvidar: el TIEMPO es implacable para todos... pero nos da la posibilidad de valorar los bienes eternos, en contra de aquellos que son solo transitorios.
Nosotros no estamos aquí de paseo. La vieja y conocida frase "No se debe juzgar el libro por el envoltorio" encuentra, en la observación de estas fotos, su verdadera intención.
¿Estás viendo lo rápido que pasa el tiempo? Y hay personas que pierden tiempo con: odio, rabia, envidia, etc., aprovecha cada momento de tu vida, haz todo lo que tengas ganas de hacer, SE FELIZ, aprovecha el HOY, pues mañana, puede ser demasiado tarde.
Prefiere arrepentirte de lo que hiciste y no por algo que te gustaría haber hecho y nunca hiciste, por miedo o cualquier otro sentimiento que te impida realizar tus sueños, y deseos más íntimos.
Vive el HOY. Solo existen dos días en que no podemos hacer nada ... El ayer y el mañana.
Piénsalo bien ¿Estás viviendo de la forma que te gustaría? ¿Eres feliz? ¿Te falta algo para ser feliz?
Piensa en todo eso... reflexiona bien y vive tu vida de la mejor manera posible o si lo prefieres, vive como la sociedad quiere que vivas.... la elección es tuya!
La frase de hoy, con todo y traducción .... Sólo hazlo !!
Traducción: Dejar de poner excusas, de postergar, de quejarte, de soñar, de lloriquear, de llorar, de creer que no puedes, de preocuparte si puedes, de esperar hasta que estés más grande, más flaco, más rico, más valiente o mejor. Asume, agárrate fuerte, di una oración, haz un plan y sólo hazlo... VIVE Y SÉ FELIZ !!
lunes, 27 de agosto de 2012
Cómo ser feliz cada día
¿Y si la felicidad fuera eso que ya tienes?
Si decides adoptar una actitud de aceptación y apreciación y disfrutar del camino, la felicidad ya está en tus manos, incluso cuando afrontas los problemas.
Quizás el título de este reportaje te resulte poco creíble o exagerado. ¿Es posible ser feliz cada día? ¿Existe alguna fórmula que lo haga factible? Mucha gente responderá que no. En las encuestas, la mayor parte de las personas declaran no creer en la felicidad, y menos en mayúscula, y menos de forma permanente. "La felicidad son momentos", dicen, o bien, "la felicidad es como un relámpago, que desaparece en cuanto lo percibes".
Para estas personas y para todas las demás, hay buenas noticias: la felicidad existe, puede ser duradera y puede, incluso, acompañarte toda tu vida, formar parte de ti, como una característica más que te define. Y esta gran conquista depende sólo de un cambio de actitud.
A lo largo de este reportaje vas a descubrir que la felicidad no es un milagro ni una bendición efímera de los dioses, sino que es, simplemente: 1. una actitud interior que puedes cultivar; 2.una decisión personal que se toma cada día, y 3. un camino, no una meta. Pero, por encima de todo, has de tomar una opción importante al principio del viaje, que consiste en escoger el amor y liberarte del miedo.
I. Sobre la felicidad y el sufrimiento.
Para comprender lo que es la felicidad, es importante entender también qué es el sufrimiento.
Si sondeamos en nuestros estados de ánimo diarios, veremos que son generalmente cambiantes. Lo importante es detectar si el hilo conductor entre todos estos estados es una tónica de bienestar o, por el contrario, de incomodidad permanente.
Presta atención a los diferentes tipos de sufrimiento y observa si son las circunstancias las que se imponen en tu vida o cuentas con una anfitriona de bienestar personal que acoge de buena gana a todas estas visitas ineludibles en la existencia humana.
Tipos de sufrimiento.
Podemos definir el sufrimiento como un estado de ánimo caracterizado por el malestar.
Hay tres tipos de sufrimiento:
1. El sufrimiento manifiesto. Es aquél que sientes cuando te duele algo, física o emocionalmente: la espalda, la molestia de las diarreas, la cabeza, enfados, etc... Cualquier tipo de malestar manifiesto.
2. El sufrimiento del cambio. Cuando te deja de doler lo que antes te dolía tanto. Resulta un alivio y parece, por un momento, que eres feliz, pero en realidad sólo está cambiando el sufrimiento anterior por otro que se manifestará enseguida.
Ejemplos: sufrimiento de no tener pareja/consigues pareja-alivio-"felicidad"/sufrimiento de tener pareja;
te duele la espalda/deja de doler-alivio-"felicidad"/empieza a molestar otra cosa (como la dificultad de dejar de fumar, de beber, una discusión, lo que sea)... Se cambia el sufrimiento.
En la práctica, éste es el tipo de felicidad que solemos conocer comúnmente: cuando algo te deja de doler o consigues lo que quieres. Pero no es más que un alivio y enseguida aparece el sufrimiento del cambio.
En realidad no es más que un cambio de sufrimiento.
3. El sufrimiento subyacente. Es esa molestia sutil e inconsciente que está casi todo el tiempo, porque hace frío, calor, tengo hambre, sed, cansancio, me aprieta el pantalón, estoy pesada, tengo que dejar kilos, etc. E$s el sufrimiento inherente a la condición humana que experimentamos. En ninguno de esos tres espacios se puede manifestar la felicidad auténtica.
La felicidad (que siempre está ahí, dentro del ser humano, reinando en su isla de paz, interior) sólo se manifiesta cuando la desenterramos de todos los engaños, exigencias y condiciones externas. Entonces, descubrimos que está siempre y no depende de condiciones externas.
Este tipo de bienestar abraza y acepta las visitas de las condiciones externas y las deja pasar sin dejar de ser la anfitriona siempre.
La felicidad no desaparece cuando llega una visita-condición-molestia, para regresar cuando ésta se va. (No sería una buena anfitriona...)
La alegría de la paz interior permanece siempre, con visitas o sin ellas.
Esa es la única felicidad real.
Lo demás (alivios) sólo son diferentes versiones o manifestaciones del sufrimiento.
Desarrollar un sentimiento de felicidad auténtico y permanente sólo depende de ti.
sábado, 25 de agosto de 2012
¿Es posible la Felicidad?
En uno u otro momento de la vida, todos nos hemos cruzado con seres que respiran felicidad. Esa felicidad parece impregnar cada uno de sus gestos, cada una de sus palabras, con una claridad y una amplitud que es imposible no notar. Algunos declaran sin ambigüedad, aunque también sin ostentación, que han alcanzado una felicidad que perdura en lo más profundo de sí mismos, sean cuales sean las vicisitudes de la existencia.
Aunque semejante estado de plenitud estable se da en casos contados, las investigaciones en el campo de la psicología social han establecido que, si las condiciones de vida no son demasiado opresivas, la mayoría de las personas se declaran satisfechas de la calidad de su existencia (una medida de un 75 por ciento en los países desarrollados). Así pues, formarían parte de aquellas para las que, según la definición de Robert Misrahi, "la felicidad es la forma y la significación de conjunto de una vida que se considera reflexivamente a sí misma plena y significativa, y que se siente a sí misma como tal".
Sería inútil dejar a un lado estos estudios y sondeos que reflejan la opinión de cientos de miles de personas preguntadas a lo largo de varias décadas. No obstante, es lícito cuestionar la naturaleza de la felicidad a la que se refieren los sujetos interrogados. En realidad, su felicidad se mantiene de forma relativamente estable sólo porque las condiciones materiales de vida en los países desarrollados son, en general, excelentes. En cambio, es esencialmente frágil. Si una de esas condiciones falla de repente, a causa de la pérdida de un ser querido o del trabajo, por ejemplo, ese sentimiento de felicidad se derrumba. Además, declararse satisfecho de la vida porque objetivamente no hay ninguna razón para quejarse de las condiciones en que se vive (de todos los países estudiados, parece que Suiza es donde hay más personas felices), no impide en lo absoluto sentirse a disgusto en lo más profundo de uno mismo.
Esta distinción entre bienestar exterior e interior explica la contradicción aparente de estos estudios con la afirmación del budismo según la cual el sufrimiento está omnipresente en el universo. Hablar de omnipresencia no significa que todos los seres sufran constantemente, sino que son vulnerables a un sufrimiento latente que puede surgir en cualquier momento y seguirán siéndolo mientras no eliminen los venenos mentales que originan la desgracia.
En uno u otro momento de la vida, todos nos hemos cruzado con seres que respiran felicidad. Esa felicidad parece impregnar cada uno de sus gestos, cada una de sus palabras, con una claridad y una amplitud que es imposible no notar. Algunos declaran sin ambigüedad, aunque también sin ostentación, que han alcanzado una felicidad que perdura en lo más profundo de sí mismos, sean cuales sean las vicisitudes de la existencia.
Aunque semejante estado de plenitud estable se da en casos contados, las investigaciones en el campo de la psicología social han establecido que, si las condiciones de vida no son demasiado opresivas, la mayoría de las personas se declaran satisfechas de la calidad de su existencia (una medida de un 75 por ciento en los países desarrollados). Así pues, formarían parte de aquellas para las que, según la definición de Robert Misrahi, "la felicidad es la forma y la significación de conjunto de una vida que se considera reflexivamente a sí misma plena y significativa, y que se siente a sí misma como tal".
Sería inútil dejar a un lado estos estudios y sondeos que reflejan la opinión de cientos de miles de personas preguntadas a lo largo de varias décadas. No obstante, es lícito cuestionar la naturaleza de la felicidad a la que se refieren los sujetos interrogados. En realidad, su felicidad se mantiene de forma relativamente estable sólo porque las condiciones materiales de vida en los países desarrollados son, en general, excelentes. En cambio, es esencialmente frágil. Si una de esas condiciones falla de repente, a causa de la pérdida de un ser querido o del trabajo, por ejemplo, ese sentimiento de felicidad se derrumba. Además, declararse satisfecho de la vida porque objetivamente no hay ninguna razón para quejarse de las condiciones en que se vive (de todos los países estudiados, parece que Suiza es donde hay más personas felices), no impide en lo absoluto sentirse a disgusto en lo más profundo de uno mismo.
Esta distinción entre bienestar exterior e interior explica la contradicción aparente de estos estudios con la afirmación del budismo según la cual el sufrimiento está omnipresente en el universo. Hablar de omnipresencia no significa que todos los seres sufran constantemente, sino que son vulnerables a un sufrimiento latente que puede surgir en cualquier momento y seguirán siéndolo mientras no eliminen los venenos mentales que originan la desgracia.
jueves, 23 de agosto de 2012

FELICIDAD ...
Definir el concepto de felicidad es tarea ardua. Seguramente sea una de las definiciones más controvertidas y complicadas. El ser humano ha tendido siempre a perseguir la felicidad como una meta o un fin, como un estado de bienestar ideal y permanente al que llegar, sin embargo, algunos aseguran que la felicidad se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, y que su principal característica es su capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestras vidas.
Otra de las controversias en torno a este tema es dónde buscar la felicidad, si en acontecimientos externos y materiales o en nuestro interior, en nuestras propias disposiciones internas. Aún hoy es difícil responder a esta cuestión. Por esta razón, y desde un punto de vista psicológico, el estudio del bienestar subjetivo parece preferible al abordaje de la felicidad.
La felicidad, concepto con profundos significados , incluye alegría, pero también otras muchas emociones, algunas de las cuales no son necesariamente positivas (compromiso, lucha, reto, incluso dolor).
Es la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello, su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produce en las personas sentimientos positivos más profundos.
¿Qué opinas?
miércoles, 22 de agosto de 2012
Antonio Jorge Larruy, Terapeuta e investigador en autoconocimiento explica:
"Nacemos felices, pero el entorno y nuestra mente nos boicotean y nos meten poco a poco en una inercia fatal: la de creer que sólo somos felices si nos van bien las cosas. Sin embargo, la felicidad no hay que buscarla fuera: es un tesoro que tenemos dentro. Reactivarlo con meditación cambiará nuestra actitud frente a la vida".
"Nacemos felices, pero el entorno y nuestra mente nos boicotean y nos meten poco a poco en una inercia fatal: la de creer que sólo somos felices si nos van bien las cosas. Sin embargo, la felicidad no hay que buscarla fuera: es un tesoro que tenemos dentro. Reactivarlo con meditación cambiará nuestra actitud frente a la vida".
Estas son sus OCHO RAZONES para tener una una buena actitud para ser felices:
1.- OLVIDA LO QUE SE DEBE SER
No te pierdas en las falsas exigencias de cómo hay que ser en la vida. Céntrate en tu experiencia directa con las cosas y en lo que quieres para ti. Importa tu potencial.
2.- NO TENER PARA SER
La vida no es una larga carrera por conseguir el gran puesto de trabajo o el reconocimiento social. No se trata de tener RAZONES para ser feliz, sino de ser feliz por naturaleza. Porque cuando más a gusto estés contigo mism@ menos cosas necesitarás.
3.- CULITIVA LA CAPACIDAD DE DISFRUTAR
Goza al cien por cien de esos pequeños momentos de felicidad que siempre tenemos; hazte sensible a ellos. Déjate llevar y gózalos con calma y a fondo.
4.- MOVILIZA LA ENERGÍA
Si estás baj@ de tono, no puedes quedarte tumbad@ en el sofá. Cambia de actitud, actívate y llenate de vigor con el único objetivo de disfrutar. La felicidad es energía y vitalidad.
5.- NO DES PARA RECIBIR
La vida intensa va de la mano del acto de desplegar, no del acto de adquirir. Escúchate y convéncete de que vives plenamente cuando te entregas sin esperar nada a cambio. No des únicamente como medio para recibir.
6.- PRACTICA LA EMPATÍA
Y hazlo sin pretender un resultado. Si lo único que quieres es quedar bien, eso te generará tensión, desgaste e infelicidad. Ejercita la empatía sobre todo por el gusto de acercarte y comprender de verdad a las personas.
7.- PIÉRDETE A FONDO EN LA NATURALEZA
Porque es el espejo de cómo las cosas funcionan de modo auténtico. Es la vida en sentido puro. Úsala como fuente de inspiración y recuerda día a día lo bien que te sientes en ella.
8.- SÉ AUTÉNTIC@
No tengas como referencia cómo te ven los demás. Si vives desde dentro y en sintonía contigo, dejarás de considerar el juicio externo y no influirá lo que digan de tí. Serás un ser más libre y mucho más auténtico !!
martes, 21 de agosto de 2012
viernes, 17 de agosto de 2012
Sé Feliz
Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa del mundo. Solo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchas personas que te necesitan, te admiran y te quieren. Es importante recordar que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de sí, y ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de sí mismo.
Es tener coraje para oír un “NO".
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir “ME EQUIVOQUÉ".
Es tener la osadía para decir “PERDONAME".
Es tener sensibilidad para expresar “TE NECESITO".
Es tener capacidad de decir "TE AMO".
Deseo que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz...
Que en tus primaveras seas amante de la alegría
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría
Y, cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo
Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.
Y descubrirás que... Ser feliz no es tener una vida perfecta. Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas...
Jamás desistas de las personas que amas.
miércoles, 15 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
La felicidad es una de las tantas emociones y estados que experimentamos los seres humanos en esta vida y esta asociada con una sensación de plenitud, alegría, goce y realización.
Así como sucede con todas las emociones, la felicidad, tiene una explicación fisiológica, resultado de una actividad neural fluida en la cual los factores internos y externos interactúan mutuamente estimulando el sistema límbico, que es aquel que está conformado por varias estructuras cerebrales como: el tálamo el hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, séptum, cuerpo calloso y mesencéfalo y sobre el cual descansa la función la de dar respuesta a los estímulos emocionales que lo requieran.
Así como sucede con todas las emociones, la felicidad, tiene una explicación fisiológica, resultado de una actividad neural fluida en la cual los factores internos y externos interactúan mutuamente estimulando el sistema límbico, que es aquel que está conformado por varias estructuras cerebrales como: el tálamo el hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, séptum, cuerpo calloso y mesencéfalo y sobre el cual descansa la función la de dar respuesta a los estímulos emocionales que lo requieran.
En tanto, la felicidad no es igual para todos y esto es porque todos los seres humanos somos únicos e irrepetibles, lo cual nos lleva a tener diferentes aspiraciones, ambiciones y metas en la vida, las cuales también tendrán mucho que ver con el logro o el fin al cual tendemos los humanos que es alcanzar, en lo que hacemos y junto al entorno afectivo que hayamos elegido, la felicidad.
Entonces, será por estas diferenciaciones propias de la especie humana que para algunos, por ejemplo, casarse con la persona que se ama es equivalente a la felicidad, pero para otros esto mismo no implique la felicidad y si lo sea emprender un viaje hacia algún destino que siempre añoró. También y siguiendo por este mismo camino, hay personas que son felices viviendo una vida sin muchos sobresaltos y cambios, en cambio, hay otros que creen que una vida rutinaria sin emociones, ni adrenalina equivale a una existencia frustrada, la principal causa de la infelicidad según dicen.
De esto se desprende que la felicidad es un proceso interior que dependerá más de los ideales de vida que tengamos y nos hayamos propuesto, más que de una convención social impuesta por la sociedad en la cual vivimos y esto resulta muy evidente sobre la base que aquello que me hace feliz a mí, puede y no tiene porqué hacer feliz a quien tengo a mi lado.
Pero ojo que la felicidad no solo dependerá de las grandes aspiraciones que se puedan concretar, sino que las pequeñas cosas del día a día, la solución de aquellos aspectos cotidianos también contribuirán a hacer más o menos feliz a una persona.
lunes, 13 de agosto de 2012
¿Conoces el secreto de la felicidad?
La llave de la felicidad
La genialidad de Quino** a través de Mafalda siempre me asombra y me impacta!

**Quino -Joaquín Salvador Lavado- dibujante argentino, padre de Mafalda y de tantas otras caricaturas que durante varias décadas han encantado al mundo con humor crítico, inteligente y siempre actual.
La llave de la felicidad
La genialidad de Quino** a través de Mafalda siempre me asombra y me impacta!
**Quino -Joaquín Salvador Lavado- dibujante argentino, padre de Mafalda y de tantas otras caricaturas que durante varias décadas han encantado al mundo con humor crítico, inteligente y siempre actual.
sábado, 11 de agosto de 2012
Muchas veces pasamos la vida buscando la felicidad como si fuera algo que está asociado al cumplimiento de ciertas metas o la obtención de cosas materiales pero algunos piensan que la felicidad se vive dia a dia con las cosas simples de la vida.
Aquí vemos una hermosa colección de imágenes de personas que encontraron la felicidad en el diario vivir. ENJOY!!
Aquí vemos una hermosa colección de imágenes de personas que encontraron la felicidad en el diario vivir. ENJOY!!




viernes, 10 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Hoy les daré información sobre las llamadas hormonas de la felicidad, "Las Endorfinas".
¿Qué son las endorfinas?
Son un sistema químico definido que actúa dentro de toda la estructura cerebral. Para comprender la relación que hay entre las endorfinas y el sistema inmunitario, recordemos que el más importante flujo de hormonas segregadas en nuestro cuerpo procede del hipotálamo. Esta corriente hormonal irriga la glándula pituitaria la que estimula la producción de numerosas hormonas que luego se dirigen a diferentes órganos por medio del sistema circulatorio. La inmunidad general, es decir las defensas del organismo, se benefician con el flujo correcto de endorfinas.
Las endorfinas son unas sustancias que produce nuestro cuerpo, de forma natural, para conseguir atenuar el dolor y/o producir una sensación de bienestar. Es por eso que las endorfinas son conocidas también como hormonas de la felicidad.
Beneficios de las endorfinas
- Ayudan calmar el dolor ante un traumatismo, inflamación extrema, enfermedad aguda, exceso de actividad física o esfuerzo extremo, etc. Sería un efecto parecido (en su intención) al que haría la morfina.
- Crean la sensación de placer ante situaciones agradables.
- Ayudan a liberar las hormonas sexuales, responsables del deseo sexual.
- Fortalecen el sistema inmune.
- Modulan el apetito.
¿Cómo podemos fabricarlas en mayor cantidad?
Cuando hacemos actividades, que el cuerpo identifica como placenteras, se produce un aumento de la producción de endorfinas.- Ejercicio físico moderado.
- Relaciones sexuales satisfactorias.
- La risa es, sin duda, uno de los factores que más incrementa nuestros niveles de endorfinas.
- El contacto con la naturaleza ya que siempre nos hace sentir mejor.
- La relajación. Puede ser cualquier actividad que disminuya nuestro nivel de estrés y nos sea satisfactoria (relajación, meditación, visualizaciones, etc.)
- El masaje, el shiatsu o cualquier terapia manual.
- Tener un hobby o afición.
- Disfrutar con las comidas y sus sensaciones (olores, sabores, etc.), la compañía, etc.
- La música, el baile o el canto nos ayudan a liberar gran cantidad de endorfinas.
- Hacer cosas por el bien de los demás (respetar el medio ambiente, ser más solidario, ayudar al prójimo, etc.)
- Empezar el día con entusiasmo. Un poquito de ejercicio, un buen desayuno y un pensamiento o recuerdo positivo.
Síntomas de tener bajos niveles de endorfinas
Las personas que siempre están tristes (sin motivo aparente), aburridas y que acostumbran a verlo todo negro. Es muy curioso que, a menudo, también visten siempre de negro.La producción de endorfinas no es continua, hay que estimularla frecuentemente. Así, pues, no basta con ser feliz de vez en cuando sino que tenemos que disfrutar de las pequeñas cosas del día a día.
Es por ello que se recomienda huir de la rutina, del aburrimiento y vivir cada momento con una actitud positiva para segregar endorfinas y mejorar nuestra calidad de vida.
martes, 7 de agosto de 2012
10 factores de la felicidad comprobados por la ciencia y el budismo.

El ser humano es hedonista por naturaleza. Siempre está en la búsqueda de cómo ser feliz y parecería que está obsesionado con ello. De hecho, puede llegar a extremos ridículos para conseguirla.
Con frecuencia salen a la luz estudios hechos por científicos sobre los factores que determinan nuestra felicidad. Incluso personalidades como Matthieu Ricard se han sometido a estudios para tratar de encontrar qué es lo que le da sentido a nuestra existencia.
Por lo regular la ciencia y el budismo convergen en los mismos puntos, debido a que el enfoque humanista y de sentido común del dharma nos lleva de la mano a erradicar el sufrimiento.
Aquí va una lista de 10 factores para la felicidad en los que coinciden la ciencia y el budismo.
1. Generosidad
“Al dar no sólo encontramos riqueza en esta vida, sino que logramos el punto más alto de prosperidad en la iluminación. Por eso tenemos que practicar la generosidad“; dice el Dalai LamaEn budismo, el concepto de dar desinteresadamente se llama dana y existen una cantidad indefinida de libros al respecto que plantean que el camino seguro a la felicidad. Cuando damos de corazón y sin esperar retribución, dejamos el yo/ego de lado para poner nuestra atención en la necesidad de otros.
El estudio de Elizabeth Dunn, de la Universidad de British Columbia, marca que cuando hacemos al altruismo parte de nuestras vidas y gastamos dinero en otras personas, somos más felices que aquellos que sólo gastan en sí mismos.
2. Vivir en el momento
“Los participantes de un estudio que se tomaron el tiempo para disfrutar las acciones cotidianas, que normalmente realizaban con prisa, o que pensaron en los momentos agradables del día; mostraron un incremento significativo en su felicidad y en reducción de depresión.”Una de las enseñanzas del budismo es simplemente vivir en el presente, con atención consciente. Esto funciona porque no vivimos en los recuerdos ni preocupándonos por el futuro.
3. Evitar las comparaciones
“Compararnos con otros, daña nuestra felicidad y autoestima. Por el contrario, tomar en cuenta nuestros logros personales nos lleva a una mayor satisfacción.”Uno de los motivos más grandes de la infelicidad son las comparaciones. Vivimos evaluando a los demás y luego medimos esas observaciones contra nosotros mismos. Esto resulta en celos, envidia, avaricia y sentimientos de inferioridad o, peor aun, de superioridad. Si sólo nos enfocamos en nuestros logros y vivimos contentos con lo que tenemos, daremos un paso más hacia la felicidad.
4. Dar la importancia correcta al dinero
“Entre más buscamos la satisfacción a los bienes materiales, menos la encontramos. Las personas que ponen el dinero hasta arriba de su lista de prioridades, tienen más riesgo de sufrir depresión, ansiedad y baja autoestima”; dice el investigador Richard Ryan.El dinero es un bien muy importante. No podemos estar sin él porque necesitamos comer, vestir y un techo bajo el cual dormir. El problema es que nuestra cultura se nos enseña a pasar por encima de quien sea para conseguirlo y mantenerlo. ¿Cuántas personas mega avaras conoces? ¿Son en verdad felices?
Lo que el budismo nos enseña es a darle la importancia correcta y tenerlo sin apegos, usándolo para ser generosos con los demás.
5. Tener metas significativas
El profesor de Harvard Tal Ben-Shahar dice que “la felicidad reside en la intersección entre el placer y el significado.”Todos buscamos ser felices en la vida. Sin embargo el concepto de felicidad está diluido porque para nuestra sociedad la felicidad es igual a dinero y bienes. Entonces una gran parte de las personas trazan como meta de vida tener más cosas para sentirse seguros y plenos. ¿Pero y si la felicidad no es lo que en verdad creemos? ¿Por qué las personas que dedican su vida a ayudar a los demás son más felices?
Tener metas con profundidad emocional y espiritual es mucho más valioso que millones en inversiones.
Por supuesto, encontrar el punto medio entre metas materiales y emocionales es lo mejor.
6. Tomar las riendas
La felicidad en el trabajo depende en qué tanta iniciativa tomes.La investigadora Amy Wrzesniewski dice que “cuando expresas creatividad, ayudas a otros, sugieres mejorías o realizas actividades adicionales en el trabajo; hacemos nuestra labor más gratificante y nos sentimos más en control.” La enseñanza budista sobre el trabajo se llama Medio de Vida Correcta y nos impulsa a ganarnos la vida de forma ética y constructiva.
Al trabajar contentos y seguros de lo que somos, sin preocuparnos del futuro, es más fácil ser creativos y dirigir a nuestro equipo a cumplir los objetivos planteados. Tener iniciativa para terminar con nuestra lista de pendientes, sin aplazar nada, acaba con el estrés y nos hace sentir completos aunque el trabajo en sí no nos guste.
7. Atesorar la amistad y la familia
“No sólo necesitamos relaciones. Necesitamos relaciones cercanas.”A pesar de impulsar a sus monjes a dejar el hogar para estudiar de tiempo completo, el Buda atesoraba la relación que sus estudiantes tenían entre sí. En nuestros tiempos esto ha cambiado y toda la comunidad budista que se congrega en un lugar es llamada sangha, que es una de las Tres Gemas del budismo.
Los valores que mantienen unida a la familia y a los amigos son la generosidad, habla amable, ayuda mutua y unión en los eventos adversos. El cultivo de estos destruye el egoísmo y la depresión.
8. Ver la vida por el lado amable
Los investigadores Ed Diener y Robert Biswas-Diener dicen que “la gente feliz ve las posibilidades, las oportunidades y el éxito. Son optimistas cuando piensan en el futuro. Cuando recuerdan el pasado, saborean los puntos agradables.”El budismo no nos alienta a tener esperanza o sentidos falsos de positivismo. Todo lo contrario. Es una doctrina muy dura y objetiva, pero por esa razón nos da herramientas para ver las cosas como son.
Cuando vemos la vida sin apegos, nuestra imaginación deja de fabricar fantasías siniestras sobre el futuro y acepta el pasado tal como es, sin juzgar lo bueno o malo. Nos es posible observar todas las opciones que se abren y las posibles soluciones a los problemas. Se respira con menos peso en el pecho, sin caer en el cliché del optimismo hipócrita.
9. Ser agradecidos
El autor Robert Emmons dice que “la gente que lleva diarios de gratitud de forma semanal son más sanas, más optimistas y logran más progreso hacia sus metas personales“.Para el Buda uno de los factores que nos protegen del sufrimiento es la gratitud; porque entendemos que nos somos nada sin los demás, apreciamos lo que somos y tenemos y no nos cegamos ante la necesidad ajena. También es importante decir que una persona agradecida (pero EN SERIO agradecida) tiene menos posibilidad de caer en depresión o en presunciones vacías. Saber decir gracias nos da cimientos de realidad en la cual basar nuestra felicidad.
10. Hacer ejercicio
Un estudio de la Universidad de Duke nos dice que el ejercicio es tan efectivo como los medicamentos para tratar la depresión, sin tener efectos secundarios.En las enseñanzas dejadas por el Buda no hay nada relacionado con el ejercicio. Esto es debido a que en ese tiempo, más de 2,500 años en el pasado, la gente caminaba para transportarse y no habían los índices de obesidad que tenemos al día de hoy.
Sin embargo, muchos años después de la muerte del Buda, en las escuelas Shaolin, Chan y Zen; ahora se impulsa a las personas a cultivar el cuerpo tanto como la mente. El budismo es el camino de en medio y es nuestra responsabilidad encontrar el punto justo entre sentarse por horas y tener un cuerpo entrenado.
Digamos que no nos sirve de nada ser intelectuales eméritos si tenemos un cuerpo propenso a enfermedades.
Y ahí lo tienen. hemos visto los puntos en los que budismo y ciencia convergen, llegando a encuentros muy afortunados para dar claridad en lo que nos hace felices.
¿Qué opinan? ¿Creen que la lista está incompleta?
viernes, 3 de agosto de 2012
Les dejo un interesante artículo sobre las diferentes clases de felicidad que experimentamos los seres humanos como personas, profesionales e individuos.
Me parece un análisis bastante interesante para el cual merece la pena realizar un autoestudio de introspección personal. Disfrútenlo!!
¿CÓMO SOMOS REALMENTE FELICES?
En estos tiempos difíciles, conviene hacernos la pregunta que da título a este artículo: ¿Cómo somos realmente felices?
Eruditos como Martin Seligman (Albany, NY, 1942), creador del concepto “optimismo aprendido”, afirma dos cosas acerca de la felicidad: que debemos fijarnos más en nuestras fortalezas que en nuestras debilidades y que no existe una única felicidad. Cada persona bebe en unas fuentes distintas para alcanzar “su” propia felicidad. Somos felices de muy diversas maneras.
Precisamente, el objetivo de este artículo es averiguar cuales (normalmente, son varias) de los dieciseis tipos de felicidades que definimos son las que nos permiten alcanzar “nuestra felicidad”.
Los dieciséis tipos de felicidad contemplados son: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa, intelectual, hedonista, rítmica, contemplativa, devota, ficticia, histérica, forzada, masoquista y de riesgo.
A su vez, estos dieciséis tipos de felicidad, se agrupan en tres grandes apartados, a saber: positivas, neutras y destructivas.
Dentro de las felicidades positivas nos encontramos con siete tipos: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa y intelectual.
Dentro de las felicidades neutras: hedonista, rítmica, contemplativa y devota, ficticia e histérica. Por último, dentro de las felicidades destructivas: forzada, masoquista y de riesgo.
Veamos cada una de ellas, comenzando por las felicidades positivas.
Características de la felicidad:
Al primer tipo pertenecería el optimista extrovertido, alegre y despreocupado que encuentra compensaciones en casi todo lo que hace o le sucede.
El extremo opuesto sería el pesimista introvertido que siempre ve lo peor de cada situación. Aunque tenga alguna experiencia agradable, descubrirá algún terrible error que anule lo positivo.
La personalidad es la suma del temperamento heredado y del carácter, que va evolucionando en función de los cuatro ambientes en los que vivimos desde que nacemos: familiar, escolar, social y laboral. Durante los primeros diez años de vida, la familia y la escuela son fundamentales para forjar nuestra personalidad, ya que el autor considera de mucha más importancia lo vivido que lo heredado en una proporción de 80% (los cuatro ambientes) y 20% (herencia).
Por tanto, si queremos disfrutar el máximo tiempo posible de la felicidad, debemos gozar el mayor tiempo posible de una agradable paz de espíritu, interrumpida por momentos de intensa dicha.
Andrés Mínguez Vela
Director del Master de RRHH y Organización en Esic Valencia
Me parece un análisis bastante interesante para el cual merece la pena realizar un autoestudio de introspección personal. Disfrútenlo!!
¿CÓMO SOMOS REALMENTE FELICES?
En estos tiempos difíciles, conviene hacernos la pregunta que da título a este artículo: ¿Cómo somos realmente felices?
Eruditos como Martin Seligman (Albany, NY, 1942), creador del concepto “optimismo aprendido”, afirma dos cosas acerca de la felicidad: que debemos fijarnos más en nuestras fortalezas que en nuestras debilidades y que no existe una única felicidad. Cada persona bebe en unas fuentes distintas para alcanzar “su” propia felicidad. Somos felices de muy diversas maneras.
Precisamente, el objetivo de este artículo es averiguar cuales (normalmente, son varias) de los dieciseis tipos de felicidades que definimos son las que nos permiten alcanzar “nuestra felicidad”.
Los dieciséis tipos de felicidad contemplados son: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa, intelectual, hedonista, rítmica, contemplativa, devota, ficticia, histérica, forzada, masoquista y de riesgo.
A su vez, estos dieciséis tipos de felicidad, se agrupan en tres grandes apartados, a saber: positivas, neutras y destructivas.
Dentro de las felicidades positivas nos encontramos con siete tipos: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa y intelectual.
Dentro de las felicidades neutras: hedonista, rítmica, contemplativa y devota, ficticia e histérica. Por último, dentro de las felicidades destructivas: forzada, masoquista y de riesgo.
Veamos cada una de ellas, comenzando por las felicidades positivas.
- Felicidad social.- Personas que son felices haciendo felices a sus semejantes. Para conseguirlo, transmiten optimismo a los que les rodean y son de sonrisa fácil. Son tan buenas personas que algunos de sus semejantes se aprovechan de ellos. Sobre todo, si no saben decir “no”. Sonreír, en general, beneficia nuestro organismo ya que libera endorfinas, que tienen propiedades analgésicas. Así mismo, la parte del cerebro que controla las emociones placenteras (como la risa) puede estimular la actividad del sistema inmunitario. Por ello, las personas que no sonríen son más propensas a padecer enfermedades debido a sus bajas defensas.
- Felicidad familiar.- Personas que necesitan el contacto constante o frecuente con padres, hermanos, tíos, primos, etc. A lo largo de la vida, este tipo de felicidad se va transformando: se vive en pareja, se tienen hijos (influye mucho el instinto maternal o paternal) y se cuidan nietos. En caso necesario, los familiares pueden sustituirse por amigos. La Red Social como Facebook es un buen ejemplo.
- Felicidad del emprendedor.- Personas que disfrutan compitiendo consigo mismo, a través de la creación de sus propios negocios y empresas. Suelen conocerse bien y apuntan los objetivos hacia sus aptitudes más desarrolladas. Aunque fallen, son persistentes y lo vuelven a intentar. Son felices así, controlando su tiempo y su destino.
- Felicidad competitiva.- A diferencia de la anterior, las personas competitivas son felices cuando derrotan a un rival, ya que compiten contra otras personas (es más fácil que hacerlo contra uno mismo).
- Felicidad física.- Personas que encuentran la felicidad a través de cualquier actividad física. Necesitan practicar algún deporte en consonancia con sus preferencias, aptitudes, edad, etc.
- Felicidad cooperativa.- Personas muy sociables que son felices trabajando en equipo. En este sentido conviene diferenciar entre “Banda” (1+1< 2), “Grupo” (1+1=2) y “Equipo” (1+1>2). Suele correlacionar directamente con la felicidad social.
- Felicidad intelectual.- Personas que logran la felicidad a través de cualquier manifestación artística, científica o investigadora.
- Felicidad hedonista.- Personas que encuentran la felicidad a través de los placeres biológicos: comida, bebida, sexo, culto al propio cuerpo, etc.
- Felicidad rítmica.- Para algunas personas, cualquier actividad humana en la que intervenga el compás, tiene la virtud de conducirlas a una sensación de euforia. Nuestra propia vida se halla bajo control rítmico: cardiaco y respiratorio (corazón y pulmones). Desde que nuestra madre nos mece en sus brazos y en la cuna, nos canta canciones, cuando crecemos seguimos el compás de una canción con las palmas de las manos o con el pie dominante. Por ejemplo, bailarines, músicos y cantantes son felices a través del ritmo.
- Felicidad contemplativa.- Personas que disfrutan meditando. Consiguen la paz interior (su felicidad) a través de la introspección. Por ejemplo, ascetas, ermitaños y órdenes religiosas sin contacto exterior y con voto de silencio.
- Felicidad devota.- Se logra la felicidad por la adoración a un ser superior. Estas personas tienen una fe ciega, que no deja lugar al razonamiento analítico, debate científico o sentido común. La interpretación psicológica nos dice que se regresa a la seguridad infantil en la que se sustituye a los padres todopoderosos por un ser invisible que todo lo puede.
- Felicidad ficticia.- Personas soñadoras que son felices cuando se evaden de la realidad. Para conseguirlo, utilizan diversos medios: televisión, lecturas fantásticas, juegos de rol. Desde hace unos años, la tecnología facilita este tipo de felicidad.
- Felicidad histérica.- La histeria no es una enfermedad ni un trastorno mental, es un tipo de personalidad, una manera de entender el mundo ni mejor ni peor que la que muestran las personas neuróticas, depresivas u obsesivas. En general, son personas que encuentran su felicidad llamando la atención en cualquiera de sus múltiples manifestaciones: forma de vestir, de hablar, de comportarse.
- Felicidad forzada.- Se logra a través de las drogas legales (café, tabaco, alcohol y algunos medicamentos) e ilegales (opio, heroína, cocaína,…).
- Felicidad masoquista.- Es la antítesis de la felicidad hedonista, ya que es propia de personas que disfrutan con el dolor propio, ya sea físico o psíquico. Existen fanáticos de la salud, de las dietas, etc. Por ejemplo, resulta evidente que la raza humana no evolucionó por ser vegetariano puro (voluntario, no forzado), sino por ser omnívoro.
- Felicidad de riesgo.- Algunas personas encuentran la felicidad en el riesgo. Son felices al superar cada vez un poco más el reto que se plantean. Practican deportes como el puenting, el parapente o el paracaidismo o, son adictos a juegos de Casino o máquinas tragamonedas. Su filosofía de vida se resume en la frase siguiente: “Mide la vida por las cosas que te cortan la respiración, no por las veces que respiras”.
Características de la felicidad:
- La felicidad no debe ser el propósito de nuestra vida. Es una actitud ante lo que nos sucede. No todas las personas reaccionamos igual ante el mismo acontecimiento.
- La felicidad es una consecuencia, no una recompensa.
- La felicidad es fugaz, tiene de altura lo que le falta en longitud.
- La felicidad es esquiva, no se logra porque se persiga con ahínco. Llega cuando menos te lo esperas y se va sin avisar.
- La felicidad no es el éxito. Se consigue la felicidad cuando se quiere lo que se tiene (sea poco o mucho) mientras que el éxito se consigue cuando se obtiene lo que se quiere (cuanto antes, mejor).
- La felicidad reside, en la mayoría de los casos, en las cosas sencillas.
- La felicidad se multiplica si se comparte.
- La felicidad no se puede comprar. Si fuera así, las personas que aparecen en la lista publicada por la revista Forbes, siempre serían felices.
Al primer tipo pertenecería el optimista extrovertido, alegre y despreocupado que encuentra compensaciones en casi todo lo que hace o le sucede.
El extremo opuesto sería el pesimista introvertido que siempre ve lo peor de cada situación. Aunque tenga alguna experiencia agradable, descubrirá algún terrible error que anule lo positivo.
La personalidad es la suma del temperamento heredado y del carácter, que va evolucionando en función de los cuatro ambientes en los que vivimos desde que nacemos: familiar, escolar, social y laboral. Durante los primeros diez años de vida, la familia y la escuela son fundamentales para forjar nuestra personalidad, ya que el autor considera de mucha más importancia lo vivido que lo heredado en una proporción de 80% (los cuatro ambientes) y 20% (herencia).
Por tanto, si queremos disfrutar el máximo tiempo posible de la felicidad, debemos gozar el mayor tiempo posible de una agradable paz de espíritu, interrumpida por momentos de intensa dicha.
Andrés Mínguez Vela
Director del Master de RRHH y Organización en Esic Valencia
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