viernes, 3 de agosto de 2012

Les dejo un interesante artículo sobre las diferentes clases de felicidad que experimentamos los seres humanos como personas, profesionales e individuos.

Me parece un análisis bastante interesante para el cual merece la pena realizar un autoestudio de introspección personal.   Disfrútenlo!!

¿CÓMO SOMOS REALMENTE FELICES?

En estos tiempos difíciles, conviene hacernos la pregunta que da título a este artículo: ¿Cómo somos realmente felices?

Eruditos como Martin Seligman (Albany, NY, 1942), creador del concepto “optimismo aprendido”, afirma dos cosas acerca de la felicidad: que debemos fijarnos más en nuestras fortalezas que en nuestras debilidades y que no existe una única felicidad. Cada persona bebe en unas fuentes distintas para alcanzar “su” propia felicidad. Somos felices de muy diversas maneras.

Precisamente, el objetivo de este artículo es averiguar cuales (normalmente, son varias) de los dieciseis tipos de felicidades que definimos son las que nos permiten alcanzar “nuestra felicidad”.

Los dieciséis tipos de felicidad contemplados son: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa, intelectual, hedonista, rítmica, contemplativa, devota, ficticia, histérica, forzada, masoquista y de riesgo.

A su vez, estos dieciséis tipos de felicidad, se agrupan en tres grandes apartados, a saber: positivas, neutras y destructivas.

Dentro de las felicidades positivas nos encontramos con siete tipos: social, familiar, del emprendedor, competitiva, física, cooperativa y intelectual.

Dentro de las felicidades neutras: hedonista, rítmica, contemplativa y devota, ficticia e histérica.  Por último, dentro de las felicidades destructivas: forzada, masoquista y de riesgo.

Veamos cada una de ellas, comenzando por las felicidades positivas.
  • Felicidad social.- Personas que son felices haciendo felices a sus semejantes. Para conseguirlo, transmiten optimismo a los que les rodean y son de sonrisa fácil. Son tan buenas personas que algunos de sus semejantes se aprovechan de ellos. Sobre todo, si no saben decir “no”. Sonreír, en general, beneficia nuestro organismo ya que libera endorfinas, que tienen propiedades analgésicas. Así mismo, la parte del cerebro que controla las emociones placenteras (como la risa) puede estimular la actividad del sistema inmunitario. Por ello, las personas que no sonríen son más propensas a padecer enfermedades debido a sus bajas defensas.
  • Felicidad familiar.- Personas que necesitan el contacto constante o frecuente con padres, hermanos, tíos, primos, etc. A lo largo de la vida, este tipo de felicidad se va transformando: se vive en pareja, se tienen hijos (influye mucho el instinto maternal o paternal) y se cuidan nietos. En caso necesario, los familiares pueden sustituirse por amigos. La Red Social como Facebook es un buen ejemplo.
  • Felicidad del emprendedor.- Personas que disfrutan compitiendo consigo mismo, a través de la creación de sus propios negocios y empresas. Suelen conocerse bien y apuntan los objetivos hacia sus aptitudes más desarrolladas. Aunque fallen, son persistentes y lo vuelven a intentar. Son felices así, controlando su tiempo y su destino.
  • Felicidad competitiva.- A diferencia de la anterior, las personas competitivas son felices cuando derrotan a un rival, ya que compiten contra otras personas (es más fácil que hacerlo contra uno mismo).
  • Felicidad física.- Personas que encuentran la felicidad a través de cualquier actividad física. Necesitan practicar algún deporte en consonancia con sus preferencias, aptitudes, edad, etc.
  • Felicidad cooperativa.- Personas muy sociables que son felices trabajando en equipo. En este sentido conviene diferenciar entre “Banda” (1+1< 2), “Grupo” (1+1=2) y “Equipo” (1+1>2). Suele correlacionar directamente con la felicidad social.
  • Felicidad intelectual.- Personas que logran la felicidad a través de cualquier manifestación artística, científica o investigadora.
Después de definir las siete felicidades positivas, nos centramos en las seis neutras: hedonista, rítmica, contemplativa, devota, ficticia e histérica.
  • Felicidad hedonista.- Personas que encuentran la felicidad a través de los placeres biológicos: comida, bebida, sexo, culto al propio cuerpo, etc.
  • Felicidad rítmica.- Para algunas personas, cualquier actividad humana en la que intervenga el compás, tiene la virtud de conducirlas a una sensación de euforia. Nuestra propia vida se halla bajo control rítmico: cardiaco y respiratorio (corazón y pulmones). Desde que nuestra madre nos mece en sus brazos y en la cuna, nos canta canciones, cuando crecemos seguimos el compás de una canción con las palmas de las manos o con el pie dominante. Por ejemplo, bailarines, músicos y cantantes son felices a través del ritmo.
  • Felicidad contemplativa.- Personas que disfrutan meditando. Consiguen la paz interior (su felicidad) a través de la introspección. Por ejemplo, ascetas, ermitaños y órdenes religiosas sin contacto exterior y con voto de silencio.
  • Felicidad devota.- Se logra la felicidad por la adoración a un ser superior. Estas personas tienen una fe ciega, que no deja lugar al razonamiento analítico, debate científico o sentido común. La interpretación psicológica nos dice que se regresa a la seguridad infantil en la que se sustituye a los padres todopoderosos por un ser invisible que todo lo puede.
  • Felicidad ficticia.- Personas soñadoras que son felices cuando se evaden de la realidad. Para conseguirlo, utilizan diversos medios: televisión, lecturas fantásticas, juegos de rol. Desde hace unos años, la tecnología facilita este tipo de felicidad.
  • Felicidad histérica.- La histeria no es una enfermedad ni un trastorno mental, es un tipo de personalidad, una manera de entender el mundo ni mejor ni peor que la que muestran las personas neuróticas, depresivas u obsesivas. En general, son personas que encuentran su felicidad llamando la atención en cualquiera de sus múltiples manifestaciones: forma de vestir, de hablar, de comportarse.
Por último, veremos las tres felicidades destructivas: forzada, masoquista y de riesgo.
  • Felicidad forzada.- Se logra a través de las drogas legales (café, tabaco, alcohol y algunos medicamentos) e ilegales (opio, heroína, cocaína,…).
  • Felicidad masoquista.- Es la antítesis de la felicidad hedonista, ya que es propia de personas que disfrutan con el dolor propio, ya sea físico o psíquico. Existen fanáticos de la salud, de las dietas, etc. Por ejemplo, resulta evidente que la raza humana no evolucionó por ser vegetariano puro (voluntario, no forzado), sino por ser omnívoro.
  • Felicidad de riesgo.- Algunas personas encuentran la felicidad en el riesgo. Son felices al superar cada vez un poco más el reto que se plantean. Practican deportes como el puenting, el parapente o el paracaidismo o, son adictos a juegos de Casino o máquinas tragamonedas. Su filosofía de vida se resume en la frase siguiente: “Mide la vida por las cosas que te cortan la respiración, no por las veces que respiras”.

Características de la felicidad:
  • La felicidad no debe ser el propósito de nuestra vida. Es una actitud ante lo que nos sucede. No todas las personas reaccionamos igual ante el mismo acontecimiento.
  • La felicidad es una consecuencia, no una recompensa.
  • La felicidad es fugaz, tiene de altura lo que le falta en longitud.
  • La felicidad es esquiva, no se logra porque se persiga con ahínco. Llega cuando menos te lo esperas y se va sin avisar.
  • La felicidad no es el éxito. Se consigue la felicidad cuando se quiere lo que se tiene (sea poco o mucho) mientras que el éxito se consigue cuando se obtiene lo que se quiere (cuanto antes, mejor).
  • La felicidad reside, en la mayoría de los casos, en las cosas sencillas.
  • La felicidad se multiplica si se comparte.
  • La felicidad no se puede comprar. Si fuera así, las personas que aparecen en la lista publicada por la revista Forbes, siempre serían felices.
La felicidad y la personalidad están íntimamente ligadas. Toda persona tiene su predisposición a ser feliz y si la midiéramos en la escuela, veríamos que hay individuos con un ocho sobre diez (teniendo lo justo para vivir), mientras que otros se quedarían en un 3 (teniéndolo todo en la vida).

Al primer tipo pertenecería el optimista extrovertido, alegre y despreocupado que encuentra compensaciones en casi todo lo que hace o le sucede.

El extremo opuesto sería el pesimista introvertido que siempre ve lo peor de cada situación. Aunque tenga alguna experiencia agradable, descubrirá algún terrible error que anule lo positivo.

La personalidad es la suma del temperamento heredado y del carácter, que va evolucionando en función de los cuatro ambientes en los que vivimos desde que nacemos: familiar, escolar, social y laboral. Durante los primeros diez años de vida, la familia y la escuela son fundamentales para forjar nuestra personalidad, ya que el autor considera de mucha más importancia lo vivido que lo heredado en una proporción de 80% (los cuatro ambientes) y 20% (herencia).

Por tanto, si queremos disfrutar el máximo tiempo posible de la felicidad, debemos gozar el mayor tiempo posible de una agradable paz de espíritu, interrumpida por momentos de intensa dicha.

Andrés Mínguez Vela
Director del Master de RRHH y Organización en Esic Valencia

4 comentarios:

  1. Perdon a todos, puese mi comentario en otro articulo, jeje, pero esta es mi opinión sobre este...
    El articulo me parece interesante , pero no deja de ser una definición de escuela o estudio, es una forma de dar una explicación teórica a un sentimiento, la felicidad, ya que si observamos el artículo, menciona tipos de felicidad, pero todos los “tipos” tienen algo en común… hablan de una sensación o sentimiento, por lo cual creo que la conclusión teórica es simple… la felicidad es un sentimiento que experimentamos de distintas formas a lo largo de nuestra vida, y qué dependiendo de la etapa de la vida en la cual nos encontremos … por eso es que para cada individuo la felicidad es única, personal y diferente

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  2. El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros.

    Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones.

    La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.

    Depende de todos los misterios que viven en la mente. Dentro de la mente lo tenemos todo.

    Si buscas dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza. Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes.

    No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones. Sólo depende de lo a gusto que estés con lo que haces, con lo que tienes, con tu cuerpo y con tus dones.

    Desde mi punto de vista, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el Amor de la Vida que te ha permitido existir.

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  3. Me parece que la felicidad sólo la alcanzas por momentos, no vives en ella, de otra forma no sería tan deseada, tan buscada.
    Y claro, en esos momentos que la llegas a tocar puedes caer en todas esas clasificaciones que se mencionan de "felicidad". Pero el que alguien se sienta contento es más bien alguien que se siente satisfecho, tranquilo, que espiritualmente vive su vida en equilibrio, con aceptación de lo que tiene y de lo que es, pero eso creo que no es felicidad .... La felicidad debe ser más intensa, un sentimiento que sea tan grande que no quepa en tí, que tengas que regalar, que se te vea desde muy lejos ... que te haga mejor ... eso es tan fuerte que sólo podríamos dsifrutarlo en pedacitos ...

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  4. Ser feliz no significa vivir en el paraíso, ya que eso es imposible, ser feliz tiene que ver con cómo nos sentimos con nosotros mismos, cómo nos llevamos con nuestra soledad y qué tanto nos sintamos realizados.

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